Empoderamiento a través del fútbol: lograr lo imposible
Nagin Ravand, una entrenadora de fútbol danesa-afgana con licencia de la UEFA, ha dedicado su trabajo a crear mayor igualdad y más oportunidades a través del fútbol. Partiendo de sus propias experiencias durante su infancia, ha convertido su pasión por este deporte en una plataforma para el cambio positivo, utilizando el fútbol para unir a las personas y empoderar a la próxima generación.
A través de su trabajo con el proyecto Globall, Nagin se centra en crear oportunidades para las niñas y mujeres de comunidades de minorías étnicas, utilizando el fútbol como herramienta de inclusión, cohesión comunitaria y empoderamiento. Su visión da ahora un paso más allá con la construcción de un nuevo campo de fútbol que creará un espacio de reunión y juego para su comunidad.
El fútbol puede ser mucho más que lo que ocurre sobre el terreno de juego.
Puede crear vínculos comunitarios, ofrecer a las personas un lugar al que pertenecer y abrir oportunidades que van mucho más allá del propio juego. Pocas personas encarnan mejor esto que Nagin Ravand.
El año pasado, seguimos a Nagin en su camino para lograr un fútbol más igualitario y generar un impacto positivo en su comunidad.
Pasamos tiempo con ella, vimos el trabajo que estaba realizando y escuchamos su visión de utilizar el fútbol para unir a las personas. Lo que más nos llamó la atención fue su capacidad para convertir su pasión por este deporte en algo más grande: crear oportunidades para personas que, de otro modo, quizá no las tendrían.
Pero faltaba una cosa: un lugar propio.
De la idea al terreno de juego
Nagin tenía la visión de un campo de fútbol que pudiera convertirse en un punto de encuentro para su comunidad.
Un lugar al que la gente pudiera acudir a jugar, independientemente de su origen, experiencia o circunstancias.
En aquel momento, no era más que una idea.
Pero tras seguir a Nagin y ver el impacto que ya estaba teniendo, quisimos ayudar a convertir esa idea en realidad.
Así que, decidimos volver
Esta vez, la historia ya no se trataba de imaginar en qué podría convertirse el campo de juego.
Se trataba de construirlo.
Desde las primeras fases de la construcción hasta ver cómo el campo iba tomando forma, seguimos a Nagin mientras su visión se convertía en algo tangible.
Un espacio que puede brindar a más personas la oportunidad de jugar al fútbol.
Un espacio donde pueden surgir nuevas amistades, las comunidades pueden crecer y más personas pueden encontrar su lugar en este deporte.
Y, en definitiva, un espacio que representa aquello por lo que Nagin ha estado trabajando desde el principio.
El último capítulo
Cuando conocimos a Nagin, nos habló del impacto que el fútbol podía tener en su comunidad.
Ahora podemos ver cómo esa idea se hace realidad.
El campo es más que un simple terreno de juego. Es el resultado del trabajo, la pasión y la convicción que Nagin ha dedicado a hacer que este deporte sea más accesible para las personas que la rodean.
También es un recordatorio de que el cambio en el fútbol no siempre tiene por qué empezar con algo a una escala enorme.
A veces, empieza con una sola persona, una sola idea y la determinación de hacerla realidad.
Hoy estrenamos el documental que sigue el recorrido de Nagin en el canal de YouTube de Unisport.
Desde las personas y comunidades que la inspiraron, pasando por la visión que ella tenía del futuro, hasta la construcción del campo, el documental cierra el círculo de esta historia.
Más que una historia
Trabajar con Nagin también nos ha inspirado a mirar más allá de su historia.
Hay personas y grupos en todo el mundo del fútbol que utilizan este deporte para crear oportunidades, construir comunidades y generar un impacto positivo.
Por eso lanzamos la Beca Unisport junto con Nagin: un programa diseñado para apoyar algunas de esas ideas y ayudar a convertir los sueños futbolísticos en realidad.
Pero, por ahora, vamos a volver al lugar donde todo comenzó.
Con Nagin.
Y con una idea sencilla: utilizar el fútbol para mejorar las cosas.